En Estados Unidos se están desarrollando drones diseñados para ayudar a reducir a los tiradores en escuelas e institutos. Este proyecto, impulsado por la empresa Mithril Defense, tiene como objetivo desplegar drones armados con sistemas no letales en al menos nueve escuelas de tres estados: cinco en Georgia, tres en Florida y una en Colorado.
Los drones están diseñados para actuar rápidamente durante los primeros segundos de un tiroteo, utilizando luces estroboscópicas, sirenas y gel pimienta, e incluso embistiendo al tirador a una velocidad de aproximadamente 190 km/h. Se estima que los primeros 120 segundos de un tiroteo son cruciales, ya que es cuando se producen la mayoría de los disparos.
Desde la tragedia de Columbine en 1999, cerca de 400.000 estudiantes han experimentado violencia armada en escuelas en EE.UU., con decenas de tiroteos anuales. El programa de Mithril Defense tiene un costo de 557.000 dólares en Florida y alrededor de 500.000 dólares en Georgia.
El CEO de Mithril ha declarado que la idea de este programa surgió tras un tiroteo en una escuela primaria de Texas en 2022, donde la policía no pudo entrar en las aulas durante más de una hora. En este nuevo sistema, los profesores tendrán un botón de pánico en cada aula, que activará a los drones, que serán pilotados a distancia desde el centro de control de Mithril en Austin.
Sin embargo, existen preocupaciones sobre la activación de los drones y el riesgo de que puedan dañar a estudiantes inocentes. El CEO ha señalado que los drones no deben ser utilizados en peleas entre alumnos, pero sí en situaciones donde un estudiante esté armado. Además, se ha planteado la cuestión de la dependencia de los drones de la conexión WiFi, lo que podría causar problemas en situaciones de alta latencia.
Este no es el primer intento de implementar drones en situaciones de seguridad escolar; Axon Enterprise había explorado previamente la posibilidad de armar drones con pistolas eléctricas, pero la junta ética de la empresa renunció debido a preocupaciones sobre el uso indebido y el riesgo de causar daño a inocentes.
En general, se está invirtiendo una cantidad significativa de dinero en este tipo de tecnologías, mientras que muchos expertos en seguridad escolar sugieren que las medidas más efectivas son el control de accesos y el cierre de puertas exteriores durante la jornada escolar.





