Si tienes problemas para conectar tus dispositivos al Wi-Fi, contar con repetidores o sistemas Mesh puede ser una solución efectiva. Estos dispositivos pueden ser ubicados en diferentes lugares de la vivienda con el objetivo de mejorar la señal inalámbrica y alcanzar zonas más alejadas. Esto permite conectar dispositivos inteligentes, ordenadores, televisores y otros aparatos a la red.
Es fundamental adquirir dispositivos de calidad para que realmente cumplan su función. Existen diversas opciones en el mercado, pero no todas garantizan el rendimiento esperado. Entre los dispositivos destacados se encuentran los de la marca TP-Link, reconocida en el ámbito de equipos de redes.
Los repetidores inalámbricos son una opción común. Estos dispositivos se conectan al router, reciben la señal y la distribuyen en una zona específica de la vivienda. Son útiles para mejorar la cobertura en áreas concretas, aunque es necesario que reciban una señal adecuada y no muy debilitada.
Un ejemplo de repetidor es el TP-Link RE225BE, que cuenta con Wi-Fi 7, velocidad de hasta 3600 Mbps y un puerto Gigabit Ethernet para conexión por cable.
Otro modelo es el TP-Link RE655BE, que también dispone de Wi-Fi 7, velocidad de hasta 9300 Mbps y un puerto Ethernet de 2,5 Gbps. Este dispositivo se puede configurar y gestionar a través de una aplicación móvil y tiene cuatro antenas externas para mejorar el alcance de la señal.
Además, está el TP-Link RE815XE, que ofrece Wi-Fi 6E y una velocidad máxima combinada de hasta 5400 Mbps. También cuenta con un puerto Gigabit Ethernet y se puede configurar fácilmente desde una aplicación móvil, permitiendo conectar múltiples dispositivos.
Como alternativa a los repetidores Wi-Fi, se encuentran los sistemas Mesh, que son una opción adecuada para cubrir grandes superficies. Estos sistemas están compuestos por varios satélites que se pueden distribuir en diferentes lugares de la casa para optimizar la señal.







