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MADRID 24 Mar. (CIBERPRO) –
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro australiano, Anthony Albanese, han comunicado este martes la firma de un tratado en el ámbito de la defensa, que abarcará temas desde la seguridad en el mar hasta la ciberseguridad y la lucha contra la desinformación.
Este acuerdo, revelado el mismo día en que ambos líderes anunciaron la firma del Tratado de Libre Comercio entre sus naciones, fomentará la cooperación «en la industria de defensa, la seguridad marítima, la ciberseguridad, la lucha contra el terrorismo y la respuesta a amenazas híbridas, como la desinformación», según lo expresado por Albanese en una conferencia de prensa conjunta.
El primer ministro australiano destacó que «esta alianza establece un marco para fortalecer la colaboración entre Australia y nuestros amigos europeos, permitiéndonos hacer frente de la mejor manera a los urgentes desafíos globales». Albanese también subrayó que el acuerdo refleja un «compromiso compartido con la paz y la seguridad globales, incluyendo nuestro firme apoyo a Ucrania frente a la invasión ilegal de Rusia».
Von der Leyen, por su parte, elogió el establecimiento de la alianza entre Canberra y Bruselas en el ámbito de defensa, solo dos semanas después de que la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, anunciara la firma de acuerdos de Asociación de Seguridad y Defensa (ASD) con Canberra, Islandia y Ghana.
La presidenta de la Comisión Europea enfatizó que «la seguridad de Europa y la estabilidad del Indo-Pacífico son temas interrelacionados», advirtiendo que «una crisis en el Indo-Pacífico tendría un impacto directo en el comercio mundial, afectando a las industrias y al crecimiento en Europa».
Por esta razón, afirmó que «hemos decidido intensificar la cooperación en la industria de defensa, la lucha contra el terrorismo, el espacio y la seguridad marítima», y mostró su «gran interés» en aumentar la colaboración bilateral en esta área, así como «unir esfuerzos para enfrentar las amenazas híbridas que amenazan nuestras democracias», señalando que tanto Australia como la UE se enfrentan «a la desinformación y a intentos de socavar la confianza pública».





