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SANTANDER, 6 Mar. (CIBERPRO) –
La Sociedad para el Desarrollo de Cantabria, SODERCAN (www.sodercan.es), que forma parte de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, ha decidido otorgar ayudas por un total de 85.300 euros a 14 empresas que participaron en la convocatoria de subvenciones CIBERREG de 2025, después de realizar inversiones en ciberseguridad que superan los 200.000 euros.
Las compañías beneficiarias de estas subvenciones incluyen Conservas Hoya, TST (Tecnologías, Servicios Telemáticos y Sistemas), Andros La Serna, Talleres Oran, Fagor Telecom, Centralia GBE, Manufacturas Garcia Varona, Reinosa Forgings & Castings, TTI Norte, Sereco Gestión, Jose Peña Lastra, SOINCON (Soluciones Industriales de Conectividad), Puertas Roper y ASTANDER (Astilleros de Santander).
La iniciativa de ayudas CIBERREG, impulsada por SODERCAN junto con el establecimiento del Centro de Ciberseguridad de Cantabria, forma parte de la I Agenda Digital de Cantabria y cuenta con el respaldo del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), que depende del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a través de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, en el marco de la iniciativa RETECH del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiada por los Fondos Next Generation-EU.
Luego de la resolución de la convocatoria de 2025, SODERCAN tiene previsto publicar a finales de este mes una nueva orden de ayudas, abierta a todas las empresas del sector industrial y de servicios auxiliares que hayan llevado a cabo inversiones en ciberseguridad a partir de enero de 2025. Las solicitudes deberán presentarse de manera telemática a través del Gestor de Ayudas de la Sociedad.
Según ha indicado el consejero de Industria, Eduardo Arasti, el propósito de estas ayudas es fortalecer las inversiones en ciberseguridad del tejido empresarial de Cantabria, «como una herramienta tecnológica y habilitadora, que asegure la transformación tecnológica del entorno industrial, la atracción de actividad económica de alto valor añadido, y en resumen, el aumento de la productividad empresarial».
Arasti ha enfatizado que la ciberseguridad se ha vuelto un elemento «fundamental» para la competitividad de las empresas, y que es de «máxima importancia» que las organizaciones dispongan de las medidas de protección necesarias para salvaguardar sus sistemas informáticos, la información, los activos y la infraestructura.
Las ayudas están destinadas tanto a empresas como a autónomos del sector industrial manufacturero o de servicios de apoyo a la industria, abarcando una amplia variedad de sectores y una heterogeneidad de posibles beneficiarios, que van desde microempresas y autónomos hasta grandes corporaciones.
Se pueden financiar servicios como asistencias técnicas, consultoría, ingeniería, auditoría y certificaciones iniciales; así como los gastos en formación, hardware y software.
La subvención puede alcanzar hasta el 50% de los gastos elegibles, con un límite máximo de 20.000 euros por solicitante y permitiendo solo una solicitud por interesado.





