– UNSPLASH/GLEN CARRIE
MADRID, 23 Mar. (CIBERPRO) –
Una operación a nivel internacional ha desmantelado la infraestructura utilizada por cuatro ‘botnets’ que se dedicaban a realizar ataques de denegación de servicio (DDoS), algunos de los cuales alcanzaban hasta 30 terabits por segundo.
La acción, que contó con la colaboración de autoridades de Estados Unidos, Alemania y Canadá, se centró en los operativos de las ‘botnets’ Aisuru, KimWolf, JackSkid y Mossad, que en conjunto lograron infectar más de tres millones de dispositivos del Internet de las Cosas (IoT) a nivel global, abarcando ‘routers’ y ‘cámaras web’.
Estas redes, reconocidas como las más grandes del mundo, fueron empleadas para llevar a cabo «cientos de miles» de ataques DDoS, muchos de los cuales formaban parte de estrategias de extorsión, provocando «pérdidas y costos de reparación que suman decenas de miles de dólares» para sus víctimas, según una comunicación oficial del Departamento de Justicia de EE.UU.
Se detalla que la ‘botnet’ Aisuru llevó a cabo más de 200.000 ataques DDoS, mientras que KimWolf ejecutó más de 25.000, JackSkid más de 90.000 y Mossad, más de 1.000. Además, las ‘botnets’ KimWolf y JackSkid estaban diseñadas para infectar dispositivos que suelen estar protegidos por cortafuegos y aislados de la red pública.
La nota también menciona que algunos de estos ataques alcanzaron cifras cercanas a 30 terabits por segundo, lo que se considera de «magnitudes sin precedentes».
La operación policial ha desmantelado la infraestructura de comando y control de las cuatro ‘botnets’ para prevenir la infección de nuevos dispositivos y restringir o eliminar su capacidad de llevar a cabo ataques.
Esto se logró gracias a la colaboración de empresas tecnológicas como Akamai, Amazon Web Services, Cloudflare, Google, Nokia, Okta, Oracle, Sony Interactive Entertainment, y la policía de los Países Bajos, además del equipo PowerOFF de EUROPOL.





