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MADRID, 12 Mar. (CIBERPRO) –
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha planteado mejoras en la legislación para asegurar la seguridad de las telecomunicaciones en emergencias y ha sugerido evitar duplicidades con otras regulaciones de ciberseguridad y de infraestructuras críticas.
En concreto, el organismo dirigido por Cani Fernández ha revisado el proyecto de Real Decreto sobre la seguridad y resiliencia de las redes y servicios de comunicaciones electrónicas y algunas infraestructuras digitales, que fue enviado por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales (SETID).
Esta normativa busca fortalecer la seguridad de las redes de telecomunicaciones y asegurar su funcionamiento en situaciones críticas, como desastres naturales, ciberataques o cortes de suministro eléctrico.
El proyecto estipula obligaciones para los operadores de redes y servicios de telecomunicaciones, así como para las infraestructuras digitales que las sustentan, incluyendo centros de datos, cables submarinos y puntos de intercambio de Internet, además de los centros de atención de emergencias, para que gestionen mejor los riesgos, planifiquen medidas preventivas, preparen planes de contingencia y notifiquen rápidamente los incidentes que afecten a sus servicios.
MÁS PREPARACIÓN ANTE INCIDENTES
La propuesta normativa exige que los operadores desarrollen planes específicos para prevenir y responder a incidentes que puedan causar interrupciones del servicio, al tiempo que establece requisitos para asegurar la continuidad de las comunicaciones de emergencia, como las llamadas al 112.
Entre otras acciones, se ha considerado necesario que ciertas infraestructuras cuenten con una autonomía energética mínima para operar varias horas durante apagones, y que se creen protocolos para priorizar ciertos tipos de tráfico en crisis.
Esta iniciativa ha surgido tras varios incidentes recientes que pusieron a prueba la resiliencia de las redes de telecomunicaciones, como la dana de octubre de 2024 en España y el apagón eléctrico del 28 de abril de 2025 en la Península Ibérica, que causaron interrupciones significativas en los servicios.
VALORACIÓN DE LA CNMC
La CNMC ha acogido positivamente que el proyecto refuerce el marco de seguridad del sector y reconozca la importancia esencial de las redes y servicios de telecomunicaciones en emergencias.
Sin embargo, ha sugerido mejorar la coherencia del nuevo marco con la normativa nacional y europea, en especial con la futura transposición de la Directiva NIS2 y la Directiva CER, para evitar superposiciones regulatorias.
También ha propuesto revisar ciertos aspectos del diseño de la norma, como los umbrales de operadores obligados, el alcance de las obligaciones para algunas infraestructuras digitales o los planes de seguridad establecidos, que podrían duplicar obligaciones ya existentes.
Adicionalmente, la CNMC ha sugerido moderar el impacto de las medidas técnicas, especialmente las exigencias de autonomía energética para redes móviles, a través de su implementación gradual, priorizando soluciones más eficientes tanto tecnológicamente como económicamente en áreas como la itinerancia entre redes y, a medio o largo plazo, el respaldo mediante soluciones de red satelital.
También ha recomendado considerar la mejora de la autonomía energética en áreas rurales y, finalmente, propone revisar algunos aspectos del sistema de notificación de incidentes, el régimen sancionador y el calendario de entrada en vigor de la normativa.
La CNMC ha subrayado que fortalecer la seguridad y resiliencia de las redes de telecomunicaciones es crucial para asegurar la continuidad de servicios esenciales para ciudadanos, empresas y Administraciones Públicas, especialmente en situaciones críticas.
Por último, la CNMC ha destacado la necesidad de designar en España una autoridad con competencias específicas para llevar a cabo funciones en materia de ciberseguridad relacionadas con los flujos transfronterizos de electricidad, ya que actualmente estas funciones están siendo realizadas por la CNMC de manera «transitoria».





