– GUARDIA CIVIL
MADRID 11 May. (CIBERPRO) – Un 60% de los españoles considera «muy probable» ser víctima de una ciberestafa que implique una pérdida económica, según la segunda edición del ‘Estudio de opinión sobre ciberseguridad’ realizado por la Asociación Española de Banca (AEB) y CECA, en colaboración con Sigma Dos.
En esta nueva versión del estudio, que ha incluido a 4.000 ciudadanos y evalúa la percepción de los españoles sobre los peligros de los ciberataques, la cifra ha aumentado en 10 puntos porcentuales en comparación con los resultados obtenidos en 2023.
Además, esta percepción es un poco más alta entre las mujeres y aumenta con la edad. Por otro lado, más de un tercio de la población (38,4%) considera que es poco o nada probable que sufran este tipo de delitos.
En cuanto al esfuerzo de las empresas para asegurar la protección de los usuarios, en una escala del 0 al 10, la valoración media de la protección brindada por su banco es de 7,3. Asimismo, el 71,7% otorga una calificación de 7 o más a la seguridad que su entidad proporciona respecto a sus datos personales y financieros.
En relación con las acciones que los propios clientes toman para evitar el fraude, solo el 65,9% de la población cree que implementa suficientes medidas para resguardar su seguridad digital.
A nivel global, esta actitud se mantiene constante respecto a 2023, aunque se incrementa entre las mujeres y las personas de 45 a 64 años de edad.
Este dato contrasta con la escasa capacitación de los usuarios en este ámbito. En este sentido, el informe indica que el 62,8% de la población considera tener «poco o ningún conocimiento» sobre temas de ciberseguridad.
Por sexos, entre las mujeres esta cifra asciende al 71,3%, mientras que en términos de edad, los mayores de 65 años presentan el porcentaje más alto, alcanzando el 74,1%.
Entre las estrategias para garantizar la seguridad, la mayoría de los encuestados señala que contacta con su banco si detecta algo sospechoso, seguido del uso de datos biométricos para acceder y, en tercer lugar, no almacenar contraseñas en los dispositivos.
A pesar de ello, el 48,5% de los españoles admite haber realizado alguna actividad digital de forma imprudente o consciente de su riesgo potencial, siendo más común entre los hombres (52%) que entre las mujeres (45,1%).
Por el contrario, solo un 4,2% de la población asegura no haber llevado a cabo nunca ninguna conducta arriesgada. Las más comunes incluyen no cambiar las contraseñas, que lidera este tipo de decisiones con un 52,5%, seguida de registrarse en sitios web sin confirmar su seguridad (44,8%) o usar dispositivos sin verificar si están actualizados (34,3%).
SOLO EL 13,6% DE LOS CIBERATAQUES SUPERA LOS 1.000 EUROS
En cuanto al origen de los ciberataques, el sentimiento de amenaza proviene con mayor frecuencia de la recepción de mensajes sospechosos (correo electrónico, SMS o WhatsApp) que contienen contenido extraño, enlaces a páginas fraudulentas o archivos adjuntos dudosos. Así, el 65,4% de la población afirma haber recibido este tipo de mensajes.
El segundo tipo más común de ciberataque (39%) son las llamadas telefónicas fraudulentas de supuestas entidades bancarias, empresas conocidas o organismos públicos. Por último, una cuarta parte de la población informa haber sido contactada de manera fraudulenta por desconocidos a través de redes sociales.
En cuanto a las quejas, el ciberfraude más frecuente ha consistido en cargos no autorizados en tarjetas de crédito (52,5%) o pérdidas económicas por compras en línea fraudulentas (36,4%). En términos de montos, el 39,6% de las pérdidas económicas son inferiores a 100 euros, mientras que el 32,4% se sitúan entre 100 y 500 euros. Solo el 13,6% de las estafas superan los 1.000 euros.





