Al momento de acceder a Internet, lo podemos hacer a través de Wi-Fi o mediante un cable de red. Aunque las conexiones inalámbricas son más comunes en la actualidad, esto no significa que no sigamos utilizando conexiones por cable. En este artículo, exploraremos por qué el cableado Ethernet sigue teniendo relevancia hoy en día.
Te explicaremos las razones por las cuales sigue siendo una opción popular en muchas casas. Como verás, existen ciertas ventajas en comparación con el Wi-Fi, que puede presentar limitaciones en ciertos escenarios. Sin embargo, ambas alternativas pueden coexistir y usarse sin inconvenientes.
El uso de cables Ethernet se mantiene vigente
Es fundamental recordar que siempre hay que optar por cables Ethernet de buena calidad. Existen distintos tipos o categorías, y no siempre conseguirás la velocidad máxima. Te sugerimos que elijas el que mejor se ajuste a tus necesidades.
Conexión de múltiples dispositivos en el hogar
Una razón evidente es la necesidad de conectar una gran cantidad de dispositivos. Considera los dispositivos inteligentes que puedes tener en distintas áreas de tu hogar, televisores, computadoras, etc. Todos estos aparatos pueden generar congestión en la red al conectarse a través de Wi-Fi, especialmente en la frecuencia de 2,4 GHz.
Al utilizar un cable de red, este inconveniente se elimina. Puedes usar el cableado para algunos dispositivos compatibles, como podría ser un televisor, y así liberar la red Wi-Fi de tu hogar. Además, no tendrás que preocuparte por la distancia.
La necesidad de una conexión estable
También es ventajoso usar Ethernet cuando se requiere la máxima estabilidad. Aunque las redes Wi-Fi han mejorado considerablemente, sobre todo con la llegada de Wi-Fi 6 y 7, la estabilidad aún puede no ser la óptima. Podría haber problemas para conseguir una conexión ideal.
Esto es especialmente relevante al ver televisión, donde necesitas que la conexión sea estable y mantenga la velocidad necesaria sin interrupciones.
Baja latencia
Otro aspecto a considerar es si requieres una latencia baja. Esto puede ser crucial para jugar en línea o realizar videollamadas. Si el ping es elevado, podrías enfrentar problemas y dificultades. Con un cable de red, la latencia suele ser más favorable en comparación con la conexión inalámbrica.
Una vez más, aunque el Wi-Fi ha mejorado en este aspecto, si te conectas desde una distancia considerable, la latencia puede aumentar y provocar inconvenientes.
Facilidad de conexión
Por otro lado, está el tema de la usabilidad. Generalmente, al conectar un dispositivo por cable, simplemente necesitas enchufarlo y ya está. Es Plug and Play. No es necesario configurar nada, lo que hace que todo el proceso sea muy simple y rápido. No tendrás problemas para conectar un televisor, por ejemplo.
En contraste, la red Wi-Fi podría presentar más complicaciones. Podrías tener que hacer algunos ajustes, y no será todo tan rápido, aunque solo sea ingresar la contraseña.
En resumen, hay varias razones por las cuales el uso de cables de red continúa siendo relevante en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, lo ideal es combinar ambas opciones y elegir la que mejor se adapte a cada situación.





