Si has optado por una vivienda domotizada, es probable que enfrentes problemas con tu red Wi-Fi. Esto se debe a que contar con numerosos dispositivos inteligentes en línea puede provocar saturación, lo que se traduce en una disminución de velocidad o cortes en la conexión. En este artículo, te ofreceremos un consejo muy útil para prevenir inconvenientes y garantizar que tu conexión funcione al máximo.
Por ejemplo, podrías estar utilizando dispositivos como enchufes inteligentes, bombillas con conectividad Wi-Fi, sensores y otros similares. Aunque estos dispositivos no requieren una conexión a Internet de alta velocidad, sí están conectados a la red, lo que implica que consumen ancho de banda y recursos limitados. Esto puede afectar indirectamente a otros equipos, como un ordenador o una televisión.
Utiliza las frecuencias de 5 y 6 GHz
El consejo es aprovechar la doble o incluso triple banda. La mayoría de los routers domésticos, así como los dispositivos que utilizas a diario, pueden operar en las frecuencias de 2,4 y 5 GHz. En algunos casos, también pueden utilizar los 6 GHz, que ofrece un mayor ancho de canal, ayudando a reducir la saturación y las interferencias.
Muchos dispositivos domóticos solo se conectan a la red de 2,4 GHz. Esta frecuencia tiene un mayor alcance, aunque no proporciona la misma velocidad que las otras dos opciones. Dado que estos dispositivos generalmente no requieren de altas velocidades, los 2,4 GHz son suficientes. Sin embargo, esta frecuencia es más susceptible a interferencias y saturaciones, que pueden ser causadas por dispositivos Bluetooth, teléfonos inteligentes o incluso tu microondas.
Lo recomendable es que aproveches más las frecuencias de 5 y 6 GHz. Asegúrate de conectar tus dispositivos a estas opciones siempre que sea posible. Al liberar la frecuencia de 2,4 GHz, reducirás la saturación y lograrás una mayor velocidad y estabilidad. Esto es especialmente importante para dispositivos sensibles que requieren una conexión estable, como una televisión para streaming o una consola de videojuegos.
Desconecta lo que no estés usando
Además, otra sugerencia es liberar tu red Wi-Fi siempre que puedas. Desconecta aquellos dispositivos que no estés usando. Hay muchos aparatos que no son necesarios conectar constantemente, y mantenerlos en línea solo consume recursos de tu conexión inalámbrica.
Por ejemplo, quizás tengas sensores inteligentes que no necesites en todo momento. Puedes desconectarlos de la red y volver a conectarlos cuando sea necesario. Lo mismo aplica para otros dispositivos como un lector de libros electrónicos o un adaptador Wi-Fi de la televisión.
Aunque los routers modernos están diseñados para soportar múltiples conexiones simultáneas, un número excesivo de dispositivos puede generar problemas. Por eso, es aconsejable gestionar adecuadamente los aparatos conectados a tu red para evitar inconvenientes.
En resumen, si tu hogar está domotizado, es probable que tengas demasiados dispositivos conectados a la red. Esto puede causar problemas de conexión, por lo que es recomendable utilizar las frecuencias de 5 y 6 GHz.
Preguntas frecuentes
¿Qué dispositivos requieren una mejor conexión Wi-Fi?
Algunos de los dispositivos que demandan una conexión de Internet más robusta son la televisión, un ordenador o un servidor NAS. Para estos aparatos, es crucial contar con una conexión estable y rápida.
¿Dónde debería colocar el router para optimizar la conexión?
Lo mejor es situar el router en una ubicación central de la casa, desde donde pueda distribuir la señal a los otros dispositivos. Evita ponerlo cerca de fuentes de calor o interferencias que puedan afectar su rendimiento.
¿Todos los dispositivos son de doble o triple banda?
No todos los dispositivos lo son, pero la mayoría sí admite conexiones en 2,4 y 5 GHz.





