Iván Espinosa, CEO de Nissan, ha afirmado que China establece el ritmo en tecnología, costes y tiempos de desarrollo en la industria automotriz. En una entrevista con Nikkei Asia, Espinosa subrayó la necesidad de que Nissan aprenda de las prácticas chinas para mejorar su rendimiento y competitividad.
La automotriz japonesa enfrenta serios desafíos financieros y reputacionales, con una caída en las ventas y la necesidad de despedir a 9.000 empleados. Espinosa ha indicado que el desarrollo de un vehículo en Nissan actualmente toma 55 meses, y su objetivo es reducir este tiempo a 30 meses. Para ello, se ha fijado un plazo de 26 meses para el desarrollo del próximo Nissan Skyline.
Espinosa también mencionó que la capacidad de las empresas chinas para desarrollar y producir vehículos rápidamente es un factor clave en su competitividad. Este enfoque ha llevado a otras compañías, como Renault, a buscar inspiración en los métodos de trabajo de China.
El CEO de Nissan ha señalado que la estrategia de la compañía incluye el lanzamiento de nuevos modelos y la búsqueda de una identidad propia para recuperar el prestigio perdido. Se ha especulado sobre la posibilidad de que Nissan introduzca el modelo Z en Europa y está trabajando en el desarrollo de un nuevo GT-R.
Espinosa concluyó que, aunque es importante centrarse en la eficiencia de costes, también es fundamental mantener la imagen atractiva de los productos, un aspecto que considera que sus predecesores no han priorizado adecuadamente.





